Bio-política y Psicoanálisis



Sabemos que como psicoanalistas en la actualidad, nos enfrentamos con problemáticas diversas que nos demandan posicionamientos diferentes ante la complejidad de un mundo virtual mediático donde el paradigma del territorio definido está cambiando. Una cultura donde predomina la urgencia y la inmediatez, donde se tiende más a catalogar, clasificar que comprender, homogeneizar que diferenciar, clasificar que diagnosticar y aceptar la diversidad con sus inesperadas revelaciones y sobre todo sus cambios vertiginosos y muchas veces catastróficos.



Hilda Catz, 15/02/2019, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
APA / hildacatz@icloud.com

 

“El yo se debe a una narración.
No contar sino narrar lleva al encuentro con uno mismo o al autoconocimiento.”
Byung-Chul Han*

 

(Link a la dramatización del Caso Candela mencionado en este artículo)

 

Entre las versiones sobre un caso clínico y el paciente en sí mismo, entre la trampa de un diagnóstico preconcebido como un mapa de ruta a seguir y lo inefable del paciente y su entorno. Lo que quisiera destacar es la idea del mapa como engaño, del diagnóstico como apariencia e invitarlos a inmiscuirse en los intersticios que existen entre el mapa y el territorio, ejemplificados con las particularidades de una viñeta clínica presentada mediante u cortometraje.

Desarrollo:

Nos encontramos con un mundo que no busca un interlocutor con intención significante y comunicativa, sino que impone un “lenguaje políticamente correcto estipulado previamente”, para que nada quede  fuera de control. En las ciencias de la salud por ejemplo,  se ajusta a un protocolo de abordajes predeterminados sin tener en cuenta la singularidad, la multi- causalidad y sus inusitados  laberintos, como puede desentrañarse en la entrevista que vamos a ver. 

Entre los supuestos diagnósticos dados con “un lenguaje políticamente correcto” y los territorios a explorar en nuestra práctica que se expanden de manera vertiginosa y nos enfrentan con lo inesperado y sus misterios indescifrables como diría Heráclito. Por lo tanto nos encontramos con una crisis en los modos de ser de los psicoanalistas, pero no  con el psicoanálisis  en sí mismo, en tanto grupo heroico como decía  Leclaire. O como plantea Virilio que nos dice: grupo heroico que mantiene la palabra como lugar de pensamiento.

 Y de eso se trata. de mantener la palabra, de hacerse cargo de los propios pensamientos, de darles un lugar, de albergarlos; como un movimiento perpetuo que me ha llevado a interesarme en este tema. Cuando lo políticamente correcto con respecto a la primera entrevista con niños por ejemplo es dejado de lado permitiendo que emerja el conflicto desde su propia singularidad, como puede verse en la película, que nada tenía que ver con los conocimientos estipulados para esa consulta. Situación muy frecuente en el trabajo con esta franja etaria que ante la urgencia del entorno impone protocolos apresuradamente sin respetar la singularidad del caso por caso.

Ejemplos clínicos:“Candela”

Motivo de consulta: una niña de 4 años por la que consultan sus padres debido a un diagnóstico previo de mutismo selectivo, que hace dos años que  está en tratamiento con diferentes especialistas sin resultados aparentes. Puede decirse de que  necesitan que hable para que pueda acudir al Pre-escolar y cumplir con los requisitos esperables para su eda, pero no hay lugar para interrogarse acerca de lo que puede estar significando su síntoma.

Se procede a citar a los padres ante la sorpresa de los mismos,  para hablar de la niña y si es posible que traigan algunas producciones gráficas de la misma. Es una pequeña que ya sido entrevistada por muchos profesionales y se trata de preservar su intimidad evitando todo tipo de intimidación, teniendo en cuenta que tanto los niños como los adolescentes son una franja etaria que se presta a las depositaciones masivas de conflictos intrafamiliares. Esta forma de encarar la primer entrevista desde el principio sorprende a los padres, acostumbrados a llevarla a distintos especialistas.

En el transcurso de la primera entrevista se va develando en el terapeuta, ensoñación mediante desde la perspectiva teórica  de Bion, desde su conceptualización  de sin memoria, sin deseo, y sin una búsqueda exhaustiva del hecho y la razón, una imagen mental de una escena de una  película(Brazil)*. La escena en cuestión es la de un padre que es extraído con violencia inesperada por fuerzas militares de una escena podríamos decir bucólica donde juega alegremente con sus hijos.

Surge un pensamiento en busca de un pensador como diría Bion, que insiste en ser pensado y se relaciona con  que las generaciones precedentes aparecen como posibles portadores de secretos que se movilizan en la entrevista, poniendo el énfasis en la transmisión transgeneracional y sus consecuencias en la niña de 4 años por la que consultan,

Esto último, contribuye a crear un campo continente de aquello imposible e intolerable de ser pensado, su emergencia en la sesión, donde comienza a ser  elaborado. Se trata de cortar  la cadena de la transmisión transgeneracional de lo traumático que explica  la presencia de  condicionantes ancestrales,  comportamientos, sufrimientos e ideas peculiares que se replican en  la  paciente designada como diría Pitchon Riviere.

Pero particularmente se quiere destacar la importancia de la ensoñación del analista desde la perspectiva de Bion y su concepción de la Revêrie materna, y la emergencia de la intuición para poder albergar los pensamientos en busca de un pensador que se encuentran buscando una mente donde desplegarse como en el caso que se presenta.

Se subraya de esta manera, la importancia de las depresiones encriptadas en el núcleo familiar, que se expresan en presentaciones psicopatológicas mudas, habitadas  por escenas que buscan ser representadas, tanto desde lo individual, familiar como también de lo  social .

Esto último que emerge a través de la ensoñación del analista desde la conceptualización de Bion y la importancia que le da a la intuición y su desarrollo y entrenamiento.

Se trata  de demostrar mediante una primera entrevista a padres, un síntoma que podía haber llevado como  desenlace hacia la medicalización del caso y no a su comprensión y necesidad de diferenciación, catalogando a la niña en diagnósticos lapidarios e inhibitorios de su crecimiento emocional y maduración cognitiva.

Diagnósticos patologizantes que hubieran ocultado, bajo un desempeño políticamente correcto de los profesionales intervinientes, la exportación de duelos familiares sin elaborar en la niña que mediante su síntoma reclamaba que alguien hable acerca de aquello  que no sólo lo dejó mudo, sino de lo que fue obligado a callar.

Su abuelo había sido secuestrado y desaparecido  y ese era un hecho que había permanecido en un mutismo absoluto, sin posibilidad de elaboración a través de la circulación de la palabra y surge en la entrevista luego de una intervención del psicoterapeuta que se muestra en la pelicula. El llanto del  padre de la niña, la sorpresa de la madre al desconocer esa historia, abrieron un espacio de diálogo donde no hizo falta someter a la niña a tratamientos infructuosos que estaban llevando a la familia a considerar  su síntoma como una patología grave dentro del espectro autista.

Síntoma que inmediatamente remitió luego de la entrevista con los padres y que llevo a sostener una serie de entrevistas con los mismos, para que a su vez puedan continuar trabajando lo que se había desplegado en la entrevista.

Se realizó además un Cortometraje: "Candela, Intimidad e Intimidación" con el material de esa entrevista,  donde se destacan las consecuencias de la violencia del Proceso Militar en la tercera generación, de 12 minutos de duración.

Conclusiones

Y así nos encontramos con que  desde la Biopolítica,  la vida puede ser tanto el campo donde se lleva a cabo la sujeción a los aparatos biopolíticos, como el terreno donde proliferan devenires minoritarios, el campo ético de subjetivaciones que se sustraen a los procesos de sujeción con distintas resoluciones. Algunas en el sentido de la evolución y otras en el sentido de la destrucción.

Ese umbral es en Agamben la exposición de lo singular en el lenguaje, la instancia en la que el lenguaje se encuentra con su propia potencialidad, con la potencia de decir. El lenguaje aparece allí no como mecanismo de representación ni como intencionalidad, no como “fuerza de significación” expresiva ni como experiencia vivida, sino como umbral de exterioridad.  Y desde mi punto de vista, considero que es en  ese umbral donde tiene lugar el Psicoanálisis y se despliega la singularidad de este caso.

Teniendo en cuenta la reunión entre el lenguaje y esa vida inasignable; eso que, desde el rumor incesante de lo vivo, desbarata toda identidad y toda especie y remite al universo de lo singular y de la excepción, esa contigüidad imposible entre las series de las palabras y los cuerpos, entre el lenguaje y la vida, que el pensamiento y el psicoanálisis  sabemos que  no dejan de explorar.

La singularidad cualquiera, eso que emerge donde la vida desborda o excede (o se resta) a los mecanismos de sujeción del biopoder,  la condición del decir en general. el ser decible de lo no-lingüístico. Se trata de explorar y experimentar el límite y la ambivalencia —lo que Agamben llama la “zona de indistinción ”entre ser vivo y ser hablante, entre lo inhumano y lo humano. Y es  justamente  esa ambivalencia (especialmente, en Agamben, el testimonio) que se  le opone al bio-poder y a su sueño político que marca el límite de lo que no “puede ser dicho”

Creación y descubrimiento que significa una valentía en el conocimiento, mirar el peligro  en la cara para enfrentarlo y la transgresión de las convenciones que no son el resultado de una elección, sino principalmente un imperativo ético. Nos  remite en  nuestro caso como psicoanalistas a explorar los territorios de nuestra tarea conociendo y al mismo tiempo haciendo como decía Bion “el esfuerzo del olvido” de los  Mapas preconcebidos. Sin memoria, sin deseo y sin una búsqueda exhaustiva del hecho y la razón.

“Los acontecimientos representan rupturas y discontinuidades que abren nuevos espacios” Byung-Chul Han*

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Bibliografía:

Agamben ,G. " Signatura rerum " (2010, p. 10), Sobre el método Traducción de Flavia Cosla y Mercedes Ruviluso EDITORIAL ANAGRAMA BARCELONA

*Byung_Chul Han “ Psicopolitica” Editorial Herder  Barcelona 2018. Pág.92 y 115

Catz, H. (2005). La piel del trauma: acerca de los tatuajes, el "piercing" y las escarificaciones, Congreso en Rio de Janeiro de la Asociación Psicoanalítica Internacional, IPA Congress, Rio de Janeiro 2005  Panel sobre tatuajes., presentación de la investigación a través de un caso clínico.

-------- (2011). El trauma en la piel, Tatuajes, de las cicatrices mortíferas a las Marcas Simbolizantes, Revista de Psicoanálisis- Asociación Psicoanalítica Argentina, LXVIII, nro. 4, Bs.As.

-------- ( 2012), A partir de un garabato. La importancia del desarrollo de la técnica del Garabato de Winnicott y la aplicación a la consulta terapéutica, en el contexto socio-cultural actual. Revista de Psicoanálisis. Asoc. Psicoanalítica Argentina, LXIX, N° 4, Bs.As.

-------- (2015) Somos de la misma materia que los sueños, Revista de Psicoanálisis. Asoc. Psicoanalítica Argentina, LXXII, nro.2/3, Bs.As. Catz, Hilda (2015) cortometraje Primer Premio Fepal 2015  Barriguete Yuye-Castellon

Deleuze , Foucault, Negri, Zizek ,Agamben, (2007) Ensayos sobre Biopolítica, Excesos de vida, Prólogo, Más allá de lo humano, pp. 15, pp.28 y 31, Buenos Aires, Paidos, ESPACIOS DEL SABER 67.

Foucault  La Biopolitica

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Roudinesco , E. (2002) La familia en desorden. Editorial Anagrama, Barcelona, 2004. La famille en désordre (Fayard, París, 2002).